Hacer fotos por las calles de Cuba ha sido uno de los más grandes placeres que he tenido desde que voy por ahí cámara en ristre.

Hay exceso de vida y de colores en esta isla. 

Dicho de otra manera, podría estar diez días en dos o tres calles de la Habana o alguna de Trinidad no turística sin aburrirme de tirar fotos.

Ha sido un pequeño viaje por La Habana, Viñales, Cienfuegos y Trinidad.

En color. Porque había presupuesto.